Una noche en el baloncesto




Asientos vacíos en el frente. Reservados, parece, para los avanzadillas de la JMJ. Vacíos al fin y al cabo tal vez por la incompetencia de los gerentes del recinto, de los mandamases de la Federación o de la Consejería de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid. Quizá de todos ellos. La noche en que, sin saberlo, se gestaba el fichaje de Rudy por el Real Madrid, la selección jugaba en el Madrid Arena.

Me siento junto a mi hermano en uno de los fondos del pabellón para disfrutar de la segunda prueba de la selección previa al Eurobasket de Lituania y que, precisamente, nos enfrentaría a los que serán anfritriones del campeonato. A pesar de no contar con Kleiza o Siskauskas su potencial es digno de consideración habida cuenta de su poderío interior con varios hombres por encima de los 2,09 (Javtokas, los hermanos Lavrinovic, Petravicius y el talentoso Valanciunas) a los que complementa con su calidad el ex NBA Darius Songaila. Por fuera no tienen ya ni a Kurtinaitis ni a Stombergas, aunque jugadores como el madridista Pocius, el ex madridista Kaukenas, Lukauskis y, más aún, Jasaitis no permiten relajación alguna en su defensa. Y de Jasikevicius poco se puede decir. Genial, imprevisible y con un carácter complejo que exige un plus de paciencia a sus compañeros, (en un balón que le roba Ricky Rubio en un claro error propio, Saras reaccionó abroncando a uno de sus compañeros por no haber ofrecido una mejor línea de pase) el base lituano es de los que pueden resolver por sí solo un partido.

España llega a la cita con un debate abierto sobre la que debe ser la última exclusión de una lista de trece jugadores que ineludiblemente ha de quedar reducida a doce. En numerosos foros y blogs (ver columna derecha) se está tratando la cuestión y la decisión parece afectar a cuatro nombres principalmente: Víctor Sada, Víctor Claver, Carlos Suárez y Fernando San Emeterio. Algunos, incluso, se atreven a mencionar a Sergio Llul, por superávit de bases y escoltas, o a Ricky Rubio por idéntica razón y por considerar que el genio de El Masnou está sobrevalorado si repasamos su pobre temporada ACB.

Finalizada la cita para mí el debate habría quedado reducido a tres, Víctor Sada, Víctor Claver y Carlos Suárez. Ricky Rubio debe ser un jugador fijo al mando de una segunda unidad mucho más explosiva y defensiva. Jasikevicius se las vio y se las deseó para subir el balón ante la presencia del "6" de la selección quien con sus largos brazos y explosivas piernas convirtió en un calvario la labor de dirección del gran Sarunas. San Emeterio formó parte del quinteto más productivo junto con Ricky, Rudy, Ibaka y Pau y en él se mostró como un infatigable defensor (no sólo de su hombre, sino también muy atento a las ayudas) y como una arma perfecta para lanzar el contraataque. Sergio Llul, por su parte, es un comodín que puede revolucionar el partido como base en cincos defensivos o como escolta en quintetos más "bajitos" como con el que experimentó Sergio Scariolo durante parte del tercer cuarto con sólo Pau Gasol como referencia en el poste bajo.

Creo que por similitud de roles y por ser los menos experimentados en las grandes citas, la última plaza se la juegan Carlos Suárez y Víctor Claver. A favor del primero está su mejor tiro exterior y su capacidad para el rebote ofensivo. A favor de Víctor hay que contar con su presencia en citas anteriores y con un físico bastante más espectacular. La decisión, de todos modos, es más mediática que fundamental pues el seleccionado ocupará uno de las dos últimas posiciones en la rotación.

De la visión en directo del partido me maravilló el juego sin balón de Navarro, la capacidad atlética de Ibaka, el radar que lleva instalado en su cabeza José Manuel Calderón, la defensa sobre balón de Ricky, la superioridad en todos los campos de Pau Gasol y, en general, lo fácil que anota nuestra selección ante defensas muy aguerridas y con feroces intimidadores bajo los tableros. 



Sin embargo, hay algunos peros sobre los que, imagino, nuestro seleccionador hará hincapié. A pesar de contar con Pau e Ibaka nuestro rebote defensivo es mejorable y creo que éste, que ya fue un problema que nos costó la mala actuación en Turquía, es un aspecto que tiene que ver sobre todo con la concentración y la motivación por realizar esta labor menos agradecida. Pero no es el rebote la principal cuestión a tratar. Me inquieta, casi me alarma, la pobre defensa del pick and roll en todas las posiciones de la cancha por culpa básicamente del pobre trabajo de ayuda y recuperación de nuestros pívots (los Gasol parecían Shaquille O´Neal) . Cuando lo jugaban en cuarenta y cinco grados los flashes (o show) eran insuficientes como para detener el bote y facilitaban la visión del poseedor del balón para hacer llegar el mismo a la continuación y, además, el tercer hombre llegaba siempre tarde a la ayuda. Si se jugaban en lo alto de la bombilla (high pick and roll) los lituanos obtenían casi siempre un cambio defensivo si no una penetración hacia canasta. En fin, mucho trabajo a la hora de mejorar la defensa de una de las acciones más repetidas en el baloncesto actual. 



Dejo para el final el pero que más me duele. El de la afición. Y no me refiero a su carácter pasivo más propio del Teatro de la Latina y tampoco a su desmedida pasión por hacerse con un balón plagado de publicidad para benjamines. Me refiero a su ignorancia. Y no sirve escudarse en la juventud. Yo a los niños les perdono que desconozcan a figuras como Clifford Luyk (un auténtico especialista de los ganchos), Emiliano Rodríguez (Presidente de Honor de la sección de baloncesto, miembro del Hall of Fame de la FIBA, 2 veces mejor jugador del Campeonato de Europa y con cuatro Copas de Europa en su palmarés) o Jose Antonio Montero. A quien no perdono tanto es a los padres que colocaban a sus hijos de forma escalonada al lado de Romay o Garbajosa pasando por completo de los nombres anteriormente citados. Y es que ni la selección tiene diez años ni el Mira Quien Baila hubiera de ser el supremo baremo de la popularidad de un jugador. En fin, el pueblo habló y salvó a Romay.

Del pasado sábado sólo puedo decir que fue una gran jornada de baloncesto con mucho bueno para guardar en la mochila de los recuerdos y algunos aspectos por pulir si queremos repetir como campeones de Europa. Y qué mejor estampa que la de servidor con el gran Emiliano para despedirme de vosotros hasta pronto. 



UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

3 comentarios:

JordanyPippen dijo...

Ya te lo dije en mi blog, que envidia amigo vivir en directo un partido de la selección, a mi la maldita crisis no me permite vivir esos eventos en la actualidad.
Ya vendrán tiempos mejores!!!
Por lo demás gracias x contarnos tu experencia!!!

Fervivaelbasket dijo...

Que gozada poder ver a la roja y tener tan cerca a tanta leyenda o futura leyenda del baloncesto.
Es cierto que hay bastantes cosas por pulir, pero la evaluación creo que deberíamos empezarla tras el amistosos de Kaunas de nuevo ante Lituania. Los defectos allí si que serán ya preocupantes.
Para terminar pienso que hay como un 99% de que sea Charlie Suarez el descartado.
BENDITO PROBLEMA TENER A RAFA MARTINEZ O A CARLOS SUAREZ DE DESCARTES.

Como siempre gran post

Juan José Nieto dijo...

Bueno, no se trataba de dar envidia amigo JordanyPippen y espero que pronto la economía nos de un respiro y podamos asistir a alguna de estas citas juntos.

Sí, Fer, fue una auténtica gozada que le debo agradecer a mi hermano, que es el que puso más de su parte para que fuéramos. Si finalmente y, como dices, el descartado es Chimpa pues bueno, lo aceptaremos, pero de Claver no esperaría muchos minutos de calidad. Más nos vale que San Emeterio esté a la altura de las circunstancias.

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