El año que vivimos peligrosamente






Viajar a Indonesia como periodista justo antes de que estalle una revuelta política y social es peligroso, sí, pero ser fan de los Lakers en esta temporada tampoco es ningún camino de rosas.

Si, tras un ridículo espantoso como el que supuso tu eliminación la temporada pasada, tu mejor opción para sustituir a Phil Jackson en el banquillo se llama Mike Brown es que te va la marcha. El mejor aval de Coach Brown, dónde hay que firmar, fue alcanzar una Final de Conferencia poniéndose en manos de un Lebron James que nos dejó, en el quinto partido de la Final de Conferencia de 2007 contra Detroit (ver vídeo), una de las actuaciones individuales más memorables que se recuerdan. Después de eso, tras reclutar para sus filas a jugadores como Maurice Williams, Antawn Jamison o Shaquille O´Neal, no pudo hacer nada para no caer eliminado dos veces contra Celtics y otra contra los Orlando Magic. 



A la elección de Mike Brown como entrenador hay que sumar la venta en pública subasta de Pau Gasol. Si tratas a tu segundo mejor jugador, hoy lo ha demostrado, como mera mercancía, no esperes que te regale el mejor año de su vida. Si en todos los sistemas le sitúas a cinco metros del aro y le pones a defender a cuatros que parecen aleros, no esperes que te coja quince rebotes.

Del mismo modo, a este inmerecido escarnio público al que fue sometido el bueno de Pau, hay que sumar la salida a cambio de nada del mejor sexto hombre de la competición, un zurdo de 2,08 metros de estatura capaz de promediar un doble doble en menos de veinticinco minutos de juego. Todo parece indicar que la salida de Lamar Odom fue una especie de antibiótico, un medicamento para curar una gastritis aguda que aún hace que los Lakers vomiten problemas a cada paso que dan.

Problemas de química en primer lugar. Problemas, muchos de ellos, desencadenados por un Andrew Bynum que ha demostrado ser un chico inmaduro. No sólo por bailar el Waka-Waka mientras debía estar tratándose su rodilla, sino también por enfrentarse a su técnico en varios partidos de temporada regular. Por este motivo Mike Brown ha tenido que actuar más como un profesor que como un entrenador, como un padre que como un estratega. Esto, que es habitual en los equipos de cantera, sorprende en el seno de una organización tan profesionalizada como los Lakers en la que todos, multimillonarios, deberían pensar en el beneficio del colectivo. 



Problemas de identidad. Todos reconocemos en el juego del pase extra a los Spurs, en las transiciones vertiginosas a los Thunder y a los Heat y en la dureza defensiva a los Celtics. En el caso de los Lakers sólo sabemos que el último balón se lo jugará Kobe Bryant. Hasta entonces, muy pocas veces se reconoce cuál es el objetivo del ataque, sobre qué parcela del campo se quiere hacer pivotar el juego del equipo. Hoy, en el séptimo partido frente a Denver sí hubo consigna. Brillaron los interiores, 39 puntos 35 rebotes entre Gasol y Bynum, y se generaron espacios para los tiradores. Todo gracias a un Kobe que interpretó mejor su papel de atraer a las defensas rivales y crear juego para sus compañeros.

Pero claro, cuando decides vivir en el abismo, cuando no te aferras al hecho de poseer la mejor pareja interior del campeonato y pones todas tus esperanzas en la mayor o menor inspiración de Kobe, los partidos y también las eliminatorias pasan a depender de detalles. Detalles como los cinco triples de Blake, un hecho que, mucho me temo, no se va a repetir en esta primavera.

Cuando viajas a Indonesia para cubrir un conflicto civil puedes salir enamorado de Sigourney Weaver o convertirte en abono para plantas. Cuando te pones en manos de Mike Brown, ninguneas a Pau y regalas a Odom sólo hay una opción, caer fulminado por una tormenta de juego ubicada sobre el estado de Oklahoma. Los Thunder serán demasiado para estos Lakers que decidieron vivir, casi por capricho, peligrosamente. Apunten un 4-1 para la porra.

P.D. A falta de que se dilucide la eliminatoria entre Grizzlies y Clippers podéis comprobar que he acertado seis de los siete ganadores de las series ya concluidas (serán siete si gana Memphis) y tres de los resultados exactos (Indiana, Boston, Los Ángeles Lakers). No está mal para un principiante.

UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Artest. Es un chiflado, pero le han regalado poder jugar esta eliminatoria...y el tipo es un defensor espectacular. Si Durant no juega con más agrasividad de la habitual (difícil, pues le suele bastar su asombroso talento) cuidado con los Lakers.

Bueno, era un detalle que me parecía relevante.

Un saludo, Miguel (Explorador :P)

Juan José Nieto dijo...

Memphis para casa con un partido horrible de Conley, Mayo y Rudy Gay. Los minutos finales han sido horrorosos. Nadie jugaba a nada y se ha visto de todo menos baloncesto. No creo que los Clippers puedan poner en muchos apuros a San Antonio. 4-1 para los Spurs.

Anónimo dijo...

si quereis saber acerca de baloncesto, este blog esta muy bien.

Se habla de severiano ballesteros (no sabia que en su tiempo libre se dedicara a la canasta) y de la final four nada de nada.LAMENTABLE !!!!!

EL GRAN DURANT

Javier Palao dijo...

4-1 Suena bien, coincido contigo. No creo en otro partido milagroso como el de Artest y Blake, pero también confío en que los multimillonarios técnicos sean capaces de deducir que si dejas a estos 2 tirar SOLOS de 3 en cada jugada, al final meten 15 cada uno.... EN fin... Si todos defendieran como se defiende en el Este... Denver estaría en esta ronda.

En cualquier caso 4-1 Thunder.

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