Por previsible


Un día tras otro las mismas flores. Sexo siempre a la misma hora y de la misma forma. No todo lo que un día funcionó seguirá haciéndolo porque, ya sabéis, todo fluye y nada permanece. Lo dijo Heráclito y era tal su inteligencia que quizá lo dijo pensando en todo los vicios en que los Bulls han incurrido en esta Final de Conferencia.


Y no es que los Heat sean unos ávidos seductores de los que sorprenden cada día a su dama con un plan aventurado o con una nueva declaración de amor, pero dominan los tiempos y tienen más y mejores armas. Spoelstra tiene a su particular Cyrano en la grada. Se llama Pat Riley y en su carrera ha sabido componer desde los más bellos (el Show Time de los Lakers en los 80) hasta los más crudos (Los Knicks o los Heat de los 90 que más que defender a Jordan intentaron, sin éxito, partirle el fémur) versos.


Thibodeau, en cambio, es un gran entrenador defensivo, un firme creyente del ensayo como género literario y del estajanovismo como modelo de vida. Quizá hubiera podido resistir el sitio turco a Constantinopla gracias a sus sistemas defensivos que exprimen al máximo el concepto de colapsar la zona y conducir al rival siempre fuera de su zona de confort. Sin embargo, nadie se sorprende de que siga soltero a sus 53 años porque además de un estoico trabajador es un tipo previsible.


Y si sus virtudes condujeron a su equipo a las 62 victorias y a tener el tiro final para ganar (francamente mal diseñado) anoche, el cuarto partido, su carácter previsible permitió a los Lebron, Wade y compañía poder adivinar el simple movimiento que en ataque realizan para liberar a Rose. Esta simpleza en los esquemas ofensivos da que pensar. Y es que "Thibs", como le apodan en el gremio, ha pasado los últimos años de su carrera junto al entrenador más imaginativo y con el libro de jugadas más amplio de toda la NBA, Doc Rivers. Cabe suponer que él, como encargado de la defensa, tan sólo se fijó en ese apartado y que, mientras los Celtics atacaban, ya estaba diseñando en su chuleta el siguiente ajuste defensivo.


Pagaría muchos euros por ser como Thibodeau y por haber conducido a mi equipo a la Final de la Conferencia Este. Renunciaría a muchas cosas por ese rigor en el trabajo y por ese conocimiento de los ataques rivales. Sin embargo, creo que en los tres últimos partidos se ha comportado como ese marido enamorado de la rutina y confiado de que el butanero no aparecerá por casa en los siguientes días.


Pero aparecieron juntos el butanero, Lebron, el fontanero, Cris Bosh y un capitán de barco, Wade, que han sabido camelar a esa belleza llamada victoria sin olvidarse de que a ésta lo que le gusta es el trabajo en equipo. Lo hicieron porque mostraron diferentes recursos y a Thibs sólo le dejaron la factura. Un 3-1 que parece dejar sentenciado el pase de los Heat a la final. Por previsible. Por no darle oportunidades al amor.


UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres un crack Juanjo.

Debe ser difícil ganar cuando el MVP de la temporada hace 8 de 27 en tiros de campo. Promediando en Playoff un 40,5% y un 25% en triples… Eso puede valer contra Indiana o Atlanta, si tienes al lado el equipo que tiene Rose, claro. Pero no contra Miami.
Perdona que reduzca este comentario de tu entrada a un debate tan básico pero, ¿este tío es el MVP de la temporada? Recuerdo que sus números en temporada regular son buenos, pero sus porcentajes, aunque mejores que ahora, siguen siendo regulares, por ser benévolo. Un tío que de los 7 tiros de campo que mete ayer, 3 son mates (uno espectacular) 1 entrada a canasta, 1 triple (de 9 intentos) y tan sólo 2 tiros de media distancia… Además pierde 7 balones. Sus promedios son de 3,7 pérdidas… Se me ocurren unos cuantos jugadores que se merecían el MVP antes que Rose: Howard, LaMarcus Aldridge, Kevin Durant, Nash, Kobe, Gasol, Nowitzki, Ginobilli, Pierce… Y dejo fuera a los de los Heat por jugar juntos en el mismo equipo (creo que sus números no tienen el mismo mérito).

Es comparable este MVP con jugadores que lo han ganado los últimos años como: Lebron, Bryant, Nowitzki, Nash, Garnett, Duncan, O´neal… ¿O es que la NBA necesita hacer caja cada pocos años y sacar una nueva estrella a la palestra?

Ahí lo dejo

Dani Legend

Javier Palao dijo...

Sin duda, lo merece. Rose ha hecho una temporada regular con los mismos nº que Bryant (con 10 años más de edad y experiencia en la NBA), incluidos porcentajes mejores, y encima ha llevado a su equipo a ser el mejor record de la liga.

Creo que son motivos de sobra para ser el MVP del año.

El resto de jugadores que has nombrado tienen mejor equipo lo veas o no. (No cuento a Nash que no ha jugado a su nivel habitual).

Pero Boozer es un PAKETE con mayúsculas. De hecho es parte de la culpa del resultado actual de Chicago. Defiende menos que KOBE y eso es mucho decir. Y ataca solo si lo tiene muy claro, pq no tiene huevos.

El único que podría haberle quitado merecidamente el MVP este año a ROSE es Aldridge por el mérito de jugar en diferentes posiciones cada partido por las lesiones de su equipo y hacer siempre buenos números clasificando bien al equipo.

Merecido, merecido, merecido MVP ROSE. Merecido también no llegar a la final NBA, pq no ha sabido jugar en Play off, pero eso es un grado más y en 2º año casi NADIE sabe jugar a nivel de PO por muy estrella que seas.

JUSTICIA!

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