¿segunda oportunidad o cuento chino?



Ya tenemos final. Han tenido que pasar cinco largos (o cortos) años para que Nowitzki, Cuban y todos los aficionados de Dallas tengan servida su particular revancha frente a unos Heat, también, muy cambiados.

Hoy lo más justo sería hablar del increíble último cuarto de Lebron James y haber titulado la entrada con algo así como "Lebronesco". Y se lo habría merecido por esa suspensión majestuosa sobre un Ronnie Brewer que ayer bien podía haber sido rebautizado como Byron Russell. Qué curioso, también Ronnie jugó en los Jazz.

Se cumplió la fábula del marido trabajador (Tom Thibodeau), su esposa (la que más os guste) y el butanero (Lebron) que ya os anunciaba en la anterior entrada. Bien la hubiera firmado Samaniego si allá en el siglo XVIII se hubiera usado el gas butano como combustible. A Thibs sólo le quedó animar a un Derrick Rose que dio la cara y se la volvieron a partir tras fallar un tiro libre decisivo. Tendrá tiempo. Lebron y Jordan también sufrieron la maldición en forma de derrotas vergonzantes ante Celtics o Pistons en múltiples eliminatorias de Playoff y decidieron, tras no pocas rabietas, seguir intentándolo. Lebron tuvo que salir de Cleveland porque Dan Gilbert no parecía preparado para el desafío, Jordan tuvo que presionar a Krause, el director de operaciones, para que los Bulls dejaran de fichar niñatos y le rodearan de jugadores con las tablas suficientes como para aguantar los codazos de Laimbeer o Mahorn (los mayores exponentes de los Bad Boys de Detroit en los que Dennis Rodman parecía Otegui, quiero decir, un hombre de paz).

Se trata de eso, de segundas oportunidades. Como sabéis, los que seguís de manera más o menos habitual este blog, soy un firme creyente de que los 29x15 de una cancha de baloncesto son la mejor maqueta de la vida misma y de que los 48 minutos que dura un partido de NBA resumen con precisión el carrusel de emociones que le es propio a todo ser humano.

A Derrick Rose, como vaticinaba Jordan en un homenaje en el United Center, le lloverán las segundas oportunidades. Con sus 22 años es aún un yogur por cuajar que ya puede presumir de un título de MVP. A los Bulls les será suficiente con saber empaquetar a Boozer a cambio de un verdadero hombre alto que dé la talla tanto en ataque como en defensa para ser candidatos a todo en las próximas temporadas.

Por su parte, para Nowitzki y Lebron, la segunda oportunidad ya está sobre la mesa. El alemán tratará de canalizar lo mejor de su repertorio para sobrepasar a la, en mi opinión, mejor defensa colectiva del campeonato. Lebron, por su parte, tendrá como particular némesis a Shawn Marion, un tipo que le ha hecho la vida muy difícil a Durant, otro joven en busca de segundas oportunidades. Pero si Durant es la fragilidad hecha arte, Lebron procede del estado del acero (Ohio) y desde que prometió no volver a fallar a sus compañeros y a toda la fanaticada de Miami en los finales de partido, ha cumplido su palabra. Los Celtics y los Bulls fueron sus víctimas. Todos nosotros los privilegiados testigos.

Y nos frotamos las manos porque ya están aquí las finales. Será entonces cuando unos crean que la vida es maravillosa y cuando otros, en cambio, piensen que eso de las segundas oportunidades es un cuento chino. ¿Vosotros qué pensáis?

UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

3 comentarios:

Explorador dijo...

Pienso que Miami es favorito pero confío en el juego de Dallas. Y quiero que a LeChón le piten los pasos.

Javier Palao dijo...

Yo creo firmemente en las 2ª oportunidades siempre que no te llames Malone o Stockton, jajajajajaja.

Pero es evidente que hay que creer porque todos las vivimos en algún momento, por ejemplo mis LEGENDS el año que viene. O estas finales que gane Dallas o Miami alguien ganará en su 2ª vez.

Yo tengo el corazón partido, quiero que gane Miami porque me gusta mucho Wade, pese a no estar en su mejor momento. Pero sin duda merece ganar el baloncesto que hace hoy por hoy Dallas. Colectivo, racional, paciente y muy intenso en defensa.

Miami hace un baloncesto de estrellas, y eso siempre me ha gustado menos. Hasta Jordan y Pippen jugaban más en equipo en el último cuarto donde veías a Paxon, Grant, Harper, Kukoc, Armstrong o el mismísimo Kerr anotando. Pero los de Spoelstra no, es un tuya mía en el último cuarto que no soporto. Comprendo que los 2 últimos minutos puedan ser así por la responsabilidad, pero TODO el cuarto???!!!!

Aún así será divertido ver los emparejamientos. Dirk-Lebron, Wade-Kidd??? O cada posición con el suyo...??

Sin duda hay una pequeña ventaja de calidad entre los 3 grandes de cada equipo por parte de Miami, pero en experiencia gana Dallas por sus veteranos y su entrenador.

Sin duda es una gran final!!

4-3 para Miami. MVP Wade que se recupera y no tiene quien le defienda al estar Marion pendiente de James. ;)

Una puntilla final.... Jordan no recibio humillaciones como ROSE en sus primeros años, él acabo dignamente con unos números de infarto, pero su equipo cayó derrotado (con gran lucha en cada partido, e igualado marcador) por barrida. Porque Rose ha fallado individualmente también, pero volverá y ganará en cuanto mejore su tiro.

Anónimo dijo...

Creo que la clave va a estar en la defensa en función de los emparejamientos que se produzcan, y ahí Wade (aunque no esté muy fino)y Nowitzki creo que tienen las de ganar.

Para mí (no puedo con Lebron) gana Dallas 4-2 y MVP Robin Hood.

Un saludo
Arturo

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