Stan ya tiene su regalo





Otis Smith (General Manager de los Magic) ha revolucionado el mercado de la NBA. Tras darse cuenta de que con lo que tenían no era suficiente se ha sacado un as de la manga para arrastrar sin piedad a la jerarquía de la liga.

Sin embargo, tengo la lejana impresión de que ni en Boston, ni en Los Ángeles, ni en Miami se han inmutado. Los verdes porque su ego y orgullo rebasan los límites de lo saludable. Los de oro y púrpura porque observan todos estos movimientos desde la distancia y porque sus dos recientes anillos les avalan por encima de cualquier intento de grandilocuente traspaso. Y en Miami ya tienen bastante con hacer funcionar una máquina que cuenta con las piezas indicadas para ganar a cualquiera, pero que hasta que se engrase, puede ser el aperitivo perfecto para un equipo de mitad baja de la tabla.

El problema lo tiene el pequeño de los Van Gundy. Con fama de buen armador, pero de pésimo gestor en momentos de presión, Stan “Super Mario” Van Gundy tiene ante sí grandes retos.

Con el traspaso de Rashard Lewis por Arenas Orlando se hace con uno de los jugadores más polémicos del campeonato. Famoso por sacar a pasear sus dotes de pistolero y por no defender ni a su propia sombra Gilbert es esa clase de jugador que te puede ganar un partido y que te puede hacer perder diez con facilidad asombrosa y sin despeinarse. La mejor opción desde el punto de vista deportivo es que salga desde el banquillo y sea el anotador principal de la segunda unidad. Rashard Lewis era un lastre en defensa, el bocadillo de media mañana ideal para Bosh o Garnett, pero el deshacerse de un cuatro no tiene sentido cuando tu rotación interior se reduce, tras la marcha de Gortat, a Brandon Bass, Ryan Anderson, Earl Clark y Malik Allen además de Superman.

Tras enviar a Gortat, Carter y Pietrus a Phoenix a cambio de Jason Richardson y Hedo Turkoglu además de inflacionar el coste de la plantilla han saturado las posiciones de dos y tres en una plantilla que ya contaba con JJ Reddick y Quentin Richardson. Junto a Arenas serían cinco jugadores con bastante ego y calidad para repartirse 96 minutos. Solución: Arenas juega minutos de base y el turco juega varios minutos como cuatro jugando un small ball que puede ser la pesadilla para los equipos rivales.

Conocido por todos es el deseo de Stan Van Gundy de jugar con 4 exteriores que abran la cancha para Dwight. Puede funcionar, pero es arriesgado.

Como bien diría Daimiel, el año pasado en Toronto Turkoglu no encontró la puerta del gimnasio hasta el último día y creo que, además, la debió confundir con la de la pastelería. Su mediocre mundial y el inicio de temporada en Phoenix hacen indicar que queda muy poco del Turkoglu de hace dos temporadas en la que lideró al equipo hasta la final de la NBA.

Con todas las posibles variaciones tácticas, la tradicional chuleta de Van Gundy que suele asomar del bolsillo interior de su chaqueta puede convertirse de pronto en un rollo de papel higiénico y el trabajo del psicólogo, casi siempre anecdótico, pasará a ser ahora principal en el centro de Florida.

Arenas, J Richardson, Jameer Nelson, Dwight Howard, Q Richardson, J Williams o Turkoglu aseguran espectáculo, pero ni mucho menos anillos. La apuesta es a ganador pero yo no pongo un duro por ellos.

UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

2 comentarios:

Javier Palao dijo...

En cualquier caso yo no me pierdo a este equipo en los play offs. Ahora tienen 4 meses para entonarse, que les va a costar lo suyo.

Yo apuesto por un Neelson, JJ. Reddick, J.Rich. Bass y Superman como inicial. Con una 2º unidad de J.Will, Arenas, Q. Rich, Hedo T., y R. Anderson (y más supermán) como 2ª unidad para un exito del equipo.

Los favoritos siguen siendo los clásicos LAL-BOS, pero sin duda Miami, Oklahoma, Orlando y Spurs pueden dar la campanada.

Abrazos

Anónimo dijo...

Sin duda un movimiento interesante. Será bonito ver cómo rinde Arenas en un equipo candidato a todo. Un saludo.

NCAA fan

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