El baloncesto, la vida y un nuevo año




Es 31 de diciembre. La Tierra culmina un nuevo viaje alrededor de la estrella y los humanos, ajenos a este movimiento, se disponen a celebrar que han sobrevivido a la crisis, a las guerras y a los sinsabores. Que no es poco.

En todo este tiempo algunos proyectos habrán avanzado y quizá algunos (espero que pocos) se habrán estancado. Determinadas personas te habrán sorprendido mientras que otras, tal vez, te habrán decepcionado. Habrá habido días en que el sol y las buenas vibraciones te hayan embriagado, mientras que en otros querrías no haber nacido.

Llena de paradojas. Así es la vida y la aceptamos como es a falta de otras opciones. Así es, también, el baloncesto, y lo queremos porque para muchos es parte indisoluble de esa misma vida.

Y es que los 29x15 metros de una cancha son una pequeña maqueta que resume las grandezas y miserias de las personas, que retratan sin necesidad de pincel o brocha los más puros y hondos sentimientos. 40 minutos son suficientes para que ilusión, ira, deseo, ansiedad, concentración, desenfreno, solidaridad, llanto y sonrisas se sucedan sin estructura lógica alguna. Veamos, si no, algunas similitudes entre ambas realidades.

Tanto en la vida como sobre el parqué hay líneas que actúan como fronteras. Estás dentro o estás fuera. Vales tres o vales dos. Aquí puedes estar, pero sólo tres segundos.

En el baloncesto y también en el quehacer diario, estamos sometidos a reglas que nos dicen lo que podemos hacer. Dicen proceder de la costumbre y estar inspiradas en la moral mayoritaria, pero casi siempre, y sin rodeos, no son más que decisiones arbitrarias y desde arriba para que los de abajo puedan convivir sin que lluevan palos por todos lados.

Qué decir del azar, de los golpes de suerte, de ese balón que acabó entrando tras bailar sobre el aro o de ese avión que no cogiste por quedarte dormido y que hoy reposa en el fondo del océano. Por mucho que trabajemos y por muy bien que estemos preparados muchas veces dependemos de que la inmaterial fortuna nos acompañe.

Y también, tanto en la pista como en el día a día nos encontramos con compañeros y rivales, con personas en las que puedes confiar aun con los ojos vendados y con otras que tratarán de hacerte caer cuando menos te lo esperas. De hecho, es en este aspecto, el de los compañeros y los enemigos es donde el baloncesto se convierte en un escenario en el cual todo se magnifica. Cuando te vistes con una misma camiseta y persigues un mismo objetivo, un compañero pasa a ser algo más,se transforma en una persona a la que defender, a la que apoyar en la derrota y con la que celebrar las victorias.

Pero de entre todas las semejanzas me quedo con que tanto en un ámbito como en el otro, anotar una canasta hace feliz a una persona mientras que dar una asistencia hace feliz a dos. Ayuda a los demás, comparte tu felicidad, escucha a quien necesite ser escuchado, ofrece tu aliento a quien no lo tenga y ya sabes, si coges un rebote, si logras tener una segunda oportunidad en cualquier sentido de la vida o del deporte, aprovéchala. Aprovéchala porque nadie sabe qué podrá ocurrir mañana.

Feliz año 2011. Que cada uno de esos 365 días lleno de paradojas sean recordados con una sonrisa cuando hagamos de nuevo balance. Y que podamos hacerlo desde este blog. Gracias a todos por estar ahí.

UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

7 comentarios:

El contemplador azul dijo...

Genial JJ. Feliz 2011.

Explorador dijo...

Buenísimo. Muy feliz año. Que nos sigamos viendo y leyendo. ¡Un abrazo! :)

Tòfol Ferriol dijo...

Amén tio. Espero que disfrutemos de este nuevo año que nos brinda la vida. Un abrazo y un feliz año nuevo para todos desde Mallorca.

Tu prima dijo...

Qué gusto tener alguien cerquita con ese gran corazón, que bueno es para nosotros que nos envien buenos deseos, mensajes de solidaridad, que bueno es dejar de mirarnos el ombligo...,porque esta energía se transmite como una cadena, y eso es lo que necesitamos; hay demasiada energía negativa por ahí pululando.
Ojalá Juanjo que en el 2011 salgan a jugar los que chupan banquillo, los que nunca saltan a la cancha por decisión de otros, y en nuestro dia a dia son muchos. Un beso y feliz 2011.

Javier Palao dijo...

Gran entrada Juanjo!!

Un 10 para iniciar tu 11!!

Abrazos!!

Juan José Nieto dijo...

Muchas gracias a todos. No puedo decir mucho más.

artu dijo...

Muy bueno (como siempre) Juanjo, todo lo mejor para el 2011 dentro y fuera de las canchas.

Un abrazo
Arturo

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