Récords individuales, deriva colectiva





En el calendario de todo seguidor de los Celtics siempre hay una fecha marcada en rojo. Se trata de la visita de los Lakers al Garden, de la reedición de la rivalidad más encarnizada del deporte americano, mayor aún de la que mantuvieron en el pasado los Cowboys de Dallas y los Redskins de Washington en la NFL y al nivel de la enemistad existente entre los New York Yankees y los Boston Red Sox en la MLB. Sirviéndonos de símiles futbolísticos sólo un Real Madrid-F.C. Barcelona o un Boca Juniors-River Plate resistirían la comparación.

Todo desde un ambiente que se ha ido moderando. Lejos quedan las batallas de los 80 en las que los aficionados del Garden o del Forum de Inglewood odiaban realmente a los jugadores rivales. Es mítica la falta de Kevin McHale sobre Kurt Rambis que para muchos expertos supuso un factor clave en el desenlace de la eliminatoria (Los Celtics acabarían venciendo 4-3 en las finales de 1984). Para el conocido analista norteamericano Bill Simmons (@Sportsguy33) la clave no fue la falta de McHale, sino la reacción de James Worthy separando a su compañero empujándolo contra las Cheer Leaders. Una conmovedora escena, no cabe duda. 




Es más, durante la propia década de los 80, la rivalidad adquirió, incluso, tintes raciales. Los afroamericanos simpatizaban más con unos Lakers liderados por Magic, Worthy y Kareem, mientras que los blancos (la mayoría republicanos en cuanto al espectro político) se identificaban en mayor medida con los Celtics de Larry, McHale o Danny Ainge. Sin embargo, esta identificación peca de simplista y podría elevarse a la categoría de mito. No en vano un negro, KC Jones, entrenaba a los Celtics mientras que un blanco, Pat Riley, fue el ideólogo de esa filosofía de juego que pasaría a la historia con el sobrenombre de “Showtime”.

Lo verdaderamente cierto es que esta rivalidad no fue tal hasta que en 1985 los Lakers consiguieran batir por primera vez a los Celtics en unas finales de la NBA. Hasta entonces habían disputado ocho finales y en todas ellas habían vencido los de Boston. Gigantes de este deporte como Chamberlain, Baylor o Jerry West hubieron de despedirse sin conocer el sabor de vencer a los chicos de verde en la gran cita.

Jugar en casa siempre es importante. Sin embargo, tradicionalmente, este factor cobraba mayor importancia cuando el partido había de disputarse ante la ruidosa (y bien surtida de cerveza) afición de Boston. Este matiz tenía un indudable carácter socioeconómico. Los aficionados de los Celtics acudían a los partidos tras un duro día en la fábrica de acero, mientras que los de los Lakers lo hacían después de recoger la sombrilla de la playa con las diferencias en los niveles de estrés que ello supone. Sin embargo y más allá de estos tópicos, el halo del Garden se ha ido perdiendo no sólo por la modernización de la base económica del estado de Massachusets, sino también por la pérdida de elementos identitarios que hacían del Garden un lugar único en la liga (derribo del viejo pabellón junto a la vía del tren en el que no había aire acondicionado, introducción de las Cheer Leaders, proliferación de palcos VIP). Recurro de nuevo al irónico Bill Simmons quien en una entrevista asegura que las únicas dos diferencias que existen en la actualidad entre el Staples y el TD BankNorth Garden son “que los aficionados de Boston asisten de pie al salto inicial y que no abandonan el pabellón en partidos igualados para evitar la congestión en el tráfico”. 



Pues bien, mañana jueves las franquicias más laureadas de la liga medirán sus fuerzas en un encuentro marcado por la reciente consecución de récords individuales por parte de sus jugadores estandarte. Así, si el pasado lunes Kobe Bryant superaba a Shaquille O´Neal como quinto máximo anotador de la historia de la liga, esta pasada madrugada Paul Pierce se situaba como segundo máximo anotador de la historia de los Celtics al rebasar la marca de Larry Bird. Ambos jugadores llegaron a la liga en los momentos finales de la carrera de Michael Jordan y ambos, al igual que el 23 de los Bulls, son ejemplos de longevidad y de lealtad a una franquicia. Y aunque la diferencia en títulos es obvia a favor del escolta de Philadelphia, Paul Pierce está considerado como el mejor anotador de la historia del equipo con más anillos de todos los tiempos.

Al duelo individual entre los dos hombres récord del momento, hay que unir, como aliciente extra, el reciente rumor de traspaso que involucraría a ambas franquicias. Según éste Pau Gasol aterrizaría en Boston a cambio de Rajon Rondo y Brandon Bass. Los Celtics sacrificarían la posición de base y apostarían por rodear a sus dos anotadores, Pierce y Allen, con dos futuros hall of famers en posiciones interiores, Kevin Garnett y Pau Gasol. Para el de Sant Boi se abriría una opción única para ser el primer jugador en ganar el título con las dos franquicias, algo que Shaq no pudo conseguir la temporada pasada (lo mismo podría aplicarse para Rondo). Los Lakers adquirirían un base joven con categoría de All Star que podría aliviar a Kobe de las tareas de play maker que a veces se ve obligado a asumir por la incompetencia en el manejo de balón de Derek Fisher. Sin embargo, un juego interior sin la pareja Bynum-Gasol se convierte en vulgar e insuficiente de cara a pelear por el campeonato.

Poniendo en duda la viabilidad de este rumor, me parece más interesante y realista hablar del aspecto puramente deportivo. Aunque tanto Celtics como Lakers acuden a la cita con balances casi idénticos (14-10 y 14-11 respectivamente) los resultados recientes permiten concluir que los verdes van para arriba, mientras que los de púrpura y oro están atravesando un pequeño bache. Bryant, Bynum y Gasol no son siempre suficientes. El banquillo es uno de los peores de la liga y los sistemas de Mike Brown parecen ortopédicos y previsibles. El partido del jueves puede marcar el destino de los Lakers en la gira por el este que están realizando y que les llevará a New York en la noche del viernes. Y a su vez, y encadenando, del resultado de esta gira pueden depender próximas decisiones en los despachos.

Doc Rivers, en cambio, está empezando a confiar en su banquillo. Los titulares no juegan más de treinta y cinco minutos en los que son altamente productivos. Kevin Garnett parece estar recuperando sus piernas y Paul Pierce promedia más de 6 rebotes y 6 asistencias desde que Rondo cayera lesionado. Por su parte, Ray Allen, como viene haciendo en los últimos años, se mueve en un 50% de acierto en triples. Sin embargo, más allá de estas pequeñas luces, pesan más las sombras pues todo hace indicar que esta plantilla, envejecida, no podrá competir ante las piernas frescas de los Heat o los Bulls.

Como suele decirse en estos casos, un derby siempre es especial y diferente. No importan los antecedentes, la historia o el pasado reciente. Sólo lo que ocurra en los 48 minutos que durará el partido y en el que se renovará la rivalidad más apasionante de nuestro deporte. Y a riesgo de parecer parcial... Let´s go Celtics!

UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno Juanjo.

Estoy seguro que nadie se quiere cruzar con estos dos equipos después de la fase regular (veteranía, talento…). La clave, creo yo, estará en la última etapa (puede que los últimos 20 partidos), ése será el balance a tener en cuenta.

Los Lakers se muestran muy débiles fuera de casa, pero lo más preocupante es que aunque Gasol, Bynum y Kobe jueguen a un buen nivel, el equipo pierde. ¿Cuál es la solución sin contar un traspaso? ¿Más defensa? Supongo que eso y más aportación del banquillo, que alguien dé un paso adelante.
La clave para Boston (de los que dije que caerían en primera ronda en el primer partido de esta temporada, e igual me tapan la boca, aunque todavía no me desdigo) es no quedar séptimos u octavos de conferencia, evitando así a Chicago y a Miami en primera ronda. Y luego dependerá de las piernas de sus cuatro principales jugadores.

De momento a disfrutar del partido entre estos dos equipos en temporada regular.

Dani Legend

Mo Sweat dijo...

Tienes razón en lo de la identificación de blancos y negros con los Celtics y Lakers de los 80 respectivamente, aunque como tu, considero que no fue una comparación afortunada... Supongo que también venía bastante por el paralelismo entre Magic y Larry, que ya provenía incluso de antes de la NBA...

Y además no hay que olvidar que los Celtics tuvieron a la primera superestrella negra de la historia de la NBA, el gran Bill Russell.

Saludos.

Javier Palao dijo...

Grande JJ, y mucha pasión verde en tus textos que siguen siendo de lo más parcial del mundo, jajajaja, por mucho que lo intentes disimular.

Pero eso no es malo mientras no se oculte.

Creo que como siempre será un partidazo, y como dices da igual la tabla, hoy importan esos 48 min. Y será casi un partido de play off, ya descansarán mañana ambos.

La clave de Boston está en Pierce, si él está bien, el equipo está bien y todos funcionan, si está mal, sufrirán. Pero Doc. Es sabio.

La clave en LAL, está en la generosidad de Kobe y las aportaciones de los secundarios Artest, Murphy y el rookie. Que ha demostrado ser un base muy ofensivo pero poco solvente en defensa.

Demasiadas claves para un entrenador tan torpe como Brown, que ha necesitado media 1ª fase y las quejas a todas voces de Pau, para descubrir que si tienes el mejor juego interior de la liga debes decirle a Kobe que pase alguna.

Demasiadas claves también para Kobe, pues al que se supone sucesor de Jordan parece que necesita de muchas ayudas para sacar a un equipo tan bueno (Fisher, Artest, Pau, Bynum, Blake, Murphy) adelante. No lo paso tan mal el de chicago teniendo solo a Pippen y un grupo de paquetes en el primer 3peat.

Quizás si vuelve Shaq, al que ha superado en puntos, pero no en carisma...

En fin, por mi parte me declaro, a mi pesar por Pau, muy a favor de los verdes y del grandísimo jugador (y actor) P. Pierce.

Pero seguro que será un partido muy emocionante. Creo que Garnett y Pau también tienen sus roces.

Finalmente creo que si el traspaso se lleva a cabo, sale ganando LAL, pero tiene más posibilidades de ganar Boston en un enfrentamiento de Play Off ya que Pierce ha demostrado valerse como Point Forward y el base novato ha cumplido su parte en la ausencia de RR. A mi me gustaría por Pau, pero si fuera un Celtic, me enfadaría que se deshicieran de Rondo, que es 100% VERDE en juego y cabeza, además de un gran base.

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