A propósito de los Legends




Tal vez porque el blog está volcado al baloncesto profesional, tal vez porque nunca encontré el momento oportuno o quizá porque nunca sentí la necesidad. No sé las razones, pero lo cierto es que nunca os había hablado de los Legends.

Fundado por Javier García Palao y con sede en la población de Cabrerizos, en el entorno periférico de Salamanca, el Bambú Legends es un club referencia en el baloncesto salmantino por su expediente victorioso y, sobre todo, por su forma de entender el baloncesto. Defender, rebotear, correr, dar un pase más y hacerlo todo siempre como un equipo. No hizo falta que me explicaran la filosofía cuando llegué. Ya la conocía. Eran muchos los años viéndoles jugar.

Y en septiembre de 2009, después de un verano disputando muchos partidillos amistosos contra ellos recibí una llamada para pasar a entrenar con el club y no dudé en decirles que sí. Qué mejor manera de seguir vinculado al baloncesto cuando ya creía que mis días en este deporte acabarían en Salas Bajas o la Plaza Burgos (zonas deportivas en Salamanca).

Finalmente entré a formar parte de la organización. Me encontré con un grupo humano sensacional, divertido y muy competitivo. No fue difícil encontrar mi lugar. Pronto supe cuál sería mi rol y aún sigo encantado de poder aportar todo lo que puedo y sé para el crecimiento del colectivo.

De nuevo, al igual que cuando escribí sobre mi equipo de cadetes, lo hago tras una derrota dolorosa y ajustada en el segundo partido de las semifinales de la Liga Provincial de Salamanca, una competición amateur vista desde fuera pero para nosotros, los participantes, una cosa muy seria.

No es que quiera suicidarme a latigazos, es que creo que es en la derrota cuando se extraen las más sabias y útiles conclusiones. Es cuando muerde el polvo cuando mejor se conoce a ese extraño ser llamado hombre (en sentido genérico incluyendo a las mujeres señora Aído), es el error la génesis de futuros aciertos.

Escribo todo esto con una bolsa de calor en mi espalda, la misma que ayer me dijo "para" y me dejó inválido en el banquillo observando cómo mis compañeros intentaban seguir defendiendo esa forma de entender el baloncesto con mayor o menor fortuna. Contuve la rabia y empecé a pensar cómo podía recuperarme de esta contractura para estar el próximo domingo en el partido que resolverá la eliminatoria.

Y no fue un drama. Perdimos de uno. Salió cruz por dejar a la inspiración o al azar de esos últimos minutos la resolución del partido. Y hubo derroche de talento por parte del rival, de su número 15 que jugó a ser Kobe y le salió bien. Enhorabuena a los vencedores. Intentaremos que la próxima vez no haya que tirar ni siquiera la moneda al aire. Y que la espalda me deje jugar.

UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

7 comentarios:

Javier Palao dijo...

Allí estaremos, no lo dudes!!

;)

Anónimo dijo...

¡Ánimo! Cuídate esa espalda.

Allí estaremos animando los Legends que no jugamos esta liga.

Dani Legend

Anónimo dijo...

Recuperate que te van a necesitar!!!!!!

Teneis que verle el sentido positivo. Ya perdisteis el partido que siempre hay que perder, ese que te recuerda que como no "bajes el culo" en defensa, te gana cualquiera.
Aun asi, solo perdisteis/perdimos de 1.

Animo, y a por ellos. El sabado os veo.

Kna

Anónimo dijo...

A recuperarse y suerte para el sábado, nosotros perdimos los dos partidos con Carbajosa aunque les hemos plantado cara hasta el final.

Un saludo
Arturo

Explorador dijo...

Bueno, pues a intentar recuperar y poder vivir un partido que será difícil, supongo, pero que seguro sacaís adelante. Intentaré veros, si no puedo ya mando ánimos desde aquí. La derrota nunca es agradable, pero os hará saborear mejor la nueva victoria que obtendreís, seguro.

Un abrazo :)

Anónimo dijo...

Que grandes sois!

Suerte a ambos equipos el sabado espero que nos agais disfrutar!

Un saludo , Madru

Juan José Nieto dijo...

Gracias a todos por los comentarios. La espalda va mucho mejor así que el domingo estaré al lado de mis compañeros luchando por pasar a la final. Será una bonita batalla.

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