Sobraban los motivos






Ray Allen no volverá a vestir la camiseta de los Celtics. Tras valorar la opción de regresar y analizar otras menores como la de Clippers o Timberwolvers, el mejor y mayor triplista de la historia de la NBA ha decidido llevar su talento a Miami.

Dicen, los que le conocen, que se trata de una decisión estrictamente deportiva, de sumar anillos y aumentar la cosecha. Al fin y al cabo, no hace falta esperar a octubre para afirmar que Miami Heat partirá como principal candidato a renovar el título. Este favoritismo se incrementa con la presencia del propio Allen abierto en la línea de tres, amenazando cualquier intento de dos contra uno frente a Wade o Lebron, castigando cualquier despiste o cualquier bloqueo indirecto mal defendido.

Motivos le sobraban para irse. Fuentes de la liga apuntan a una mala relación con el base de los Celtics, Rajon Rondo, quien estaría obviando deliberadamente el trabajo de salida de bloqueos de Ray Allen no enviándole la pelota. Si hay un director de juego en este deporte capaz de maquinar un pensamiento tan maquiavélico ése es Rondo, no cabe duda, pero aun así prefiero descartar este rumor como factor determinante de la salida de Allen de los Celtics. No en vano, fue el base el que le asistió en cinco de los ocho triples que aún definen el récord en una final de la NBA. 



Ray Allen sabe que va a empezar los partidos como suplente en los Heat. Lo mismo, a expensas de una total recuperación del hombro maltrecho de Avery Bradley, le hubiera sucedido en Boston a tenor de lo acontecido en los dos últimos meses de liga regular en los que Doc Rivers apostó por el jugador de segundo año para incrementar la presión defensiva utilizando a Allen como anotador desde el banquillo. Y claro, para una estrella del calibre de Ray, futuro miembro del Hall of Fame, no es lo mismo ser suplente de Wade que serlo de un simple Avery Bradley.

Los continuos rumores de traspaso tampoco han ayudado. Cada mes de febrero durante los últimos tres años el nombre de Ray Allen ha estado presente en todas las quinielas y sudokus. El tirador de California fue considerado desde la directiva y el cuerpo técnico como la pieza más canjeable, como la menos imprescindible del entramado céltico y esto afecta, claro, a la relación de confianza entre unos y otros, al sentimiento de pertenencia hacia una franquicia de la que el número 20 ha sido el más honrado trabajador durante los cinco años que ayer tocaron a su fin.

La otra cara de la moneda es la de los aficionados de Boston y a ellos, aunque quizá en menor medida, también les sobran los motivos para mostrar su indignación y un cierto desapego hacia quien ha sido su ídolo. En la beantown no hay mayor valor que la fidelidad ni mayor ofensa que la deslealtad. Si objetivamente la decisión de Ray es legítima y comprensible, en la mente de los aficionados célticos, el sí a los Heat es poco menos que un delito de alta traición, un crimen que o mucho me equivoco o desembocará en sonoras pitadas hacia el nuevo miembro del equipo de Miami.

Lo cierto es que echaremos de menos sus cortes por línea de fondo para buscar un tiro en esquina. Le extrañaremos en el juego en transición donde con su inteligencia privilegiada se hacía con inmejorables posiciones para martillear la moral de los rivales a base de suspensiones venidas del cielo. Echaremos de menos su clase, la misma que le hacía merecedor de aquella frase con la que Florentino Pérez presentaba a las figuras madridistas en su primer reinado y es que Ray Allen, tú sí, naciste para jugar en los Celtics. Y así lo hiciste. Hasta el final. Hasta que te fuiste porque te sobraban los motivos. Gracias Ray.

No os perdáis, tampoco, la visión que nos da Chris Forsberg en ESPN BOSTON



UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

4 comentarios:

Explorador dijo...

La pura elegancia jugando a este deporte. Supongo que ahora que se va acercando el final, hay que esforzarse por disfrutar cada tiro y cada movimiento de este tipo, inigualable.

Un saludo :)

Martín IJ dijo...

Fijate que nunca he sido muy de ray allen, siempre he creido que ha sido un superlativo especialista como reggie miller, pero no una pedazo estrellaca como cuando Garnett llevo el solo a los timberwolves a las finalles de conferencia en 2004 creo. Por lo de los sentimientos, creo que nos Pierce, este ha estado 4 temporadas además esto claramente es business mira Nash que dijo a mitad de temporada que quería quedarse en Suns

Javier Palao dijo...

Un crack, creo que la traición ha sido más de Boston que de Allen.

Si lo ofreces en el mercado durante un par de años, y fichas a Terry le mandas un mensaje.

Yo hubiera ofrecido un contrato bajo, pero con garantías de 2 años al menos y minutos de juego (lo que llaman allí "rol"), para que se quedara como 6º hombre a gusto y con honor.

Sería lo mejor para Boston, para los compañeros y para los aficionados.

Y FICHARÍA UN PÍVOT!!!!

Anónimo dijo...

Yo creo que criticar la opinión de alguien porque no es la que a uno le gustaría oir acerca del autor del blog es NECIO Y MEZQUINO.

Cuando uno se expone en un blog es para recibir críticas y alabanzas. Creo que criticar a alguien que no muestra acuerdo en lo que expone el autor del blig me parece fascista.

La experiencia se consigue con los años y con haber vivido situaciones que están por encima de lo que correspondería a la edad de uno. En este caso, no se cumple ni lo uno ni lo otro. Por tanto, estoy en mi derecho de criticar lo que no me gusta,puesto que criticar en base a la edad de uno es tan lícito como en base a la ineptitud, por ejemplo.Ya que la falta de experiencia revela desconocimiento, en su sentido más objetivo.

Antonio

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