Era una calabaza




Dieron las doce y la cenicienta seguía en la fiesta. Llegó la Final del Torneo Final de la NCAA y allí estaba de nuevo ella, radiante, queriendo conquistar al príncipe. Pero no, esta vez su pie no era el destinado a ocupar aquel zapato de vidrio. Butler se presentaba por segunda vez consecutiva en la cita más importante del baloncesto no profesional de Estados Unidos. Toda una hazaña tras eliminar a verdaderas potencias como Pittsburgh o Florida.

Con sus modestos 4.000 estudiantes y sus dificultades para reclutar a las perlas de instituto, la historia de este equipo bien podría haber sido el motivo principal de una Chanson de Roland medieval. Ahora los narradores son otros, pero la dimensión de la hazaña es la misma. Sin embargo, durante la madrugada española del lunes al martes los bulldogs más bien parecieron arqueros desatinados en plena jornada de resaca. Batieron récords históricos (negativos) de porcentaje de tiros de campo en una final universitaria, un mísero 18,8% alcanzando la pobre cifra de 41 puntos.

Por su parte, la Universidad de Connecticut se hizo con su tercer título coronando a Kemba Walker como una futura figura de la NBA. El histórico programa por el que han pasado Ray Allen o Rip Hamilton ha atesorado sus tres campeonatos en los últimos 11 años de la mano de un Jim Calhoun que debería a empezar a ocupar un puesto de honor entre los grandes entrenadores de College.

Para Emanuele Molin, su paso por el Real Madrid aún mantiene el espíritu de cualquier cuento infantil a la espera de un final feliz. Y qué mejor escenario que el Sant Jordi. Frente al equipo blanco el Maccabi asoma como un verdadero ogro dispuesto a poner a prueba la falta de experiencia de los Suárez, Felipe, Llul y compañía.

La Final Four masculina se presenta abierta, aunque después de la exhibición de técnica, templanza y dominio de los tiempos el Panathinaikos de Zeljko Obradovic ha de ser considerado el principal favorito. Por su parte, Montepaschi ha superado dos momentos muy difíciles demostrando madurez y profesionalidad a raudales. Sólo así se puede entender el modo en que encajaron la remontada del Madrid en el TOP 16 que les situaba al límite de la eliminación o la respuesta a la vergonzosa paliza (89-41) que vaticinaba un paseo para Olympiakos en el cruce de cuartos.

Mientras que los hombres habrán de esperar un mes para disputarse el torneo más prestigioso del baloncesto continental, el equipo orgullo de mi ciudad, Salamanca, ha cruzado Europa para, en Ekaterimburgo, dar un jaque mate a la tradicional jerarquía del baloncesto femenino que define a los equipos rusos como principales potencias del continente.

El Perfumerías Avenida no va de cenicienta ni de víctima. Ni Lucas Mondelo es Guardiola ni el Ros Casares es el Shaktar. Es decir, hoy en menos de una hora el equipo charro se enfrenta a un equipazo pero nadie negará que las Alba Torrens, Silvia Domínguez, Erika de Souza o Sancho Lyttle entre muchas otras se presentan como favoritas en un cruce que tiene como premio jugar la final del domingo. Que empiece el baile.

UN ABRAZO Y BUEN BALONCESTO PARA TODOS

7 comentarios:

Juan José Nieto dijo...

He corregido la entrada porque había apuntado que fue en el Sant Jordi donde se disputó el baloncesto de los Juegos de Barcelona 92, cuando en realidad se disputó en el Olímpico de Badalona. Gracias a Iceman por el apunte

Javier Palao dijo...

La NCAA esa pachanga de descerebrados luciéndose para ganar un contrato millonario. Esos atletas sin la más mínima conciencia de equipo...

Explorador dijo...

Bueno, pues Avenida ganó la semi. Ahora a asaltar el cielo ;) Y creo que el Madrid tiene una buen oportunidad de hacer algo grande, también, aunque no será fácil, obviamente. Me encanta la historia del equipo de la universidad finalista.

Saludos :)

Iceman14 dijo...

Pues quitando la conciencia de equipo, que los legends tienen una buena dosis de ella, ya podeis luciros este domingo corriendo como descerebrados para alzaros con el titulo, no va a caber la gente en el pabellón!, hacerme ficha de utillero, que si no me toca ver el partido de pie. ;)

Anónimo dijo...

Siento no estar de acuerdo con el segundo comentario. La mayor parte de los jugadores universitarios no son unos descerebrados. Su único problema es la juventud y ya sabéis, se cura con el tiempo. Yo creo que más bien el pobre juego ofensivo se debió a las magníficas defensas que contrarrestaron el talento a veces limitado de estos equipos.

NCAA fan

ivan Mcgrady dijo...

javi eso no lo dices en serio no, lo decies para crear polemica me ekivoco?

Juan José Nieto dijo...

Bueno, he de admitir que algunos partidos del torneo final no fueron una muestra de baloncesto en equipo y esfuerzo coral. Aun así, la NCAA me sigue pareciendo la competición más pura en la que las emociones son más de verdad. Supongo que Javi exageraba su comentario, pero algo de razón llevaba habida cuenta del mediocre torneo final que hemos visto.

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